El Ejército Nacional celebró esta semana 216 años de existencia. Durante el acto conmemorativo, el comandante de la institución, general Royer Gómez Herrera, vinculó la trayectoria de la fuerza con la gesta de la Batalla del Puente de Boyacá, ocurrida en 1819.

Aunque el aniversario institucional se centra en la historia militar del país, la narrativa oficial busca conectar los orígenes de la fuerza con los procesos de independencia. El general Gómez Herrera señaló que esta fecha posee un significado particular para la identidad de la institución, al integrar la memoria histórica en su doctrina actual.

El evento, sin embargo, omite un análisis sobre los desafíos contemporáneos que enfrenta la fuerza pública en términos de derechos humanos y seguridad en zonas rurales. La institución no detalló cómo las lecciones del pasado se aplican a la protección de las comunidades más vulnerables que habitan actualmente los territorios en conflicto.

La conmemoración se mantiene como un acto protocolario que enfatiza la continuidad histórica, dejando de lado la discusión sobre la modernización de sus funciones frente a las dinámicas sociales del siglo XXI.

La construcción de la identidad nacional desde la teoría del mito fundacional

El uso de efemérides militares para consolidar la legitimidad institucional se analiza desde la teoría de la construcción de la identidad nacional. Autores como Benedict Anderson, en su estudio sobre las comunidades imaginadas, explican que los Estados requieren de narrativas compartidas y rituales de memoria para cohesionar a la población bajo una identidad común. La conmemoración de la Batalla del Puente de Boyacá funciona como un dispositivo simbólico que vincula el origen del Estado con la figura del Ejército.

Desde la sociología política, este ejercicio de memoria histórica no es neutral. La selección de hitos bélicos como pilares de la identidad estatal prioriza una visión del poder basada en la soberanía territorial y el monopolio de la fuerza, concepto central en la definición de Estado de Max Weber. Este enfoque permite observar cómo la institución militar se posiciona no solo como un actor de seguridad, sino como un guardián de la narrativa histórica oficial.

Históricamente, este tipo de actos refuerza la idea de una continuidad ininterrumpida entre las guerras de independencia y las funciones actuales de las fuerzas armadas. El análisis crítico de estos eventos permite cuestionar qué sectores sociales quedan fuera de este relato y cómo la exaltación de la victoria militar puede invisibilizar otros procesos de construcción civil de la nación.

Implicaciones del gasto militar y la memoria histórica en sectores sociales vulnerables

La conmemoración de los 216 años del Ejército Nacional traslada el foco hacia el presupuesto y la presencia territorial de la institución. El impacto de esta estructura estatal se manifiesta de forma diferenciada en los siguientes grupos:

  • Población rural: En zonas de conflicto, la presencia militar determina el acceso a servicios básicos y la seguridad. El despliegue de tropas, aunque busca el control territorial, suele alterar las dinámicas de movilidad de los campesinos y pequeños productores, quienes enfrentan restricciones en sus actividades económicas cotidianas.
  • Niñez y adolescencia: La exaltación de la figura militar en el discurso público influye en la percepción de los jóvenes sobre la resolución de conflictos. En áreas con alta presencia de grupos armados, la militarización aumenta el riesgo de reclutamiento forzado o de quedar atrapados en hostilidades, un fenómeno documentado por organismos de derechos humanos.

Desde una perspectiva económica, el mantenimiento de una fuerza pública de gran escala implica una asignación de recursos que compite directamente con la inversión en infraestructura social, salud y educación. Mientras el Estado prioriza el fortalecimiento de sus capacidades de defensa, sectores en situación de pobreza extrema dependen de la eficiencia de la inversión social, la cual se ve limitada por la distribución presupuestaria actual. Existe una disputa abierta sobre si el gasto destinado a la conmemoración y al sostenimiento de la estructura militar actual contribuye a la estabilidad necesaria para el desarrollo o si, por el contrario, desplaza fondos que podrían reducir las brechas de desigualdad existentes.

La construcción de la identidad institucional a través de la narrativa histórica

La narrativa dominante, promovida por el Ejército Nacional, enmarca la conmemoración como un acto de cohesión institucional y continuidad histórica. Al vincular el aniversario 216 con la Batalla del Puente de Boyacá, la institución refuerza su rol como heredera directa de la gesta independentista, utilizando la historia como herramienta de legitimación política y social.

Las narrativas alternativas, provenientes de sectores académicos y organizaciones de derechos humanos, ofrecen una lectura distinta. Estos grupos cuestionan el uso de la historia militar para blindar la imagen actual de la institución, especialmente en contextos de investigaciones judiciales por ejecuciones extrajudiciales o abusos de autoridad. Mientras la narrativa oficial enfatiza la gloria y el sacrificio, la crítica se centra en la rendición de cuentas y la necesidad de separar el legado histórico de las responsabilidades contemporáneas del Estado.

El sesgo principal en esta cobertura es la omisión de cualquier perspectiva crítica o de las víctimas del conflicto armado. Al centrarse exclusivamente en las declaraciones del general Royer Gómez Herrera, el reporte adopta una postura institucional sin contrastar el discurso con el impacto real de las operaciones militares en las comunidades rurales. No se presentan datos sobre el costo humano del conflicto ni se cuestiona la pertinencia de la retórica patriótica en un momento de crisis de confianza hacia las fuerzas de seguridad.

De dónde viene esta información: la nota original de Portafolio - Economía

Este artículo fue generado por el sistema editorial automatizado de InfoWeb a partir de información publicada originalmente por Portafolio - Economía (ver fuente original) el 7 de agosto de 2026, 15:02.

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