La familia Gualdrón Reyes perdió la totalidad de sus viviendas en Pereira luego de que las estructuras, habitadas por un padre y sus dos hijas, colapsaran recientemente. Las paredes de los tres inmuebles cedieron, dejando a los integrantes del grupo familiar sin un lugar seguro donde residir.

Ante la falta de alternativas habitacionales inmediatas, los damnificados han optado por instalarse en el exterior de los predios afectados. Esta medida busca evitar posibles saqueos de los pocos enseres que lograron rescatar de entre los escombros.

La familia ha hecho un llamado público a la comunidad de San Gil, municipio de origen de los afectados, para recibir asistencia humanitaria. Por el momento, no se han reportado medidas de reubicación por parte de las autoridades locales ni un censo oficial que detalle las causas técnicas del desplome de las edificaciones.

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