El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció este miércoles en el Congreso para explicar la gestión de la crisis migratoria ocurrida en Ceuta el pasado 30 de julio. Durante su intervención, el mandatario rectificó sus señalamientos anteriores al afirmar que, tras los análisis realizados, no existen evidencias que vinculen a Rusia, Israel o al Estado marroquí con la organización de las entradas masivas.
Sánchez precisó que, si bien los servicios de inteligencia detectaron indicadores de coordinación en redes sociales, estos no permitieron identificar perfiles vinculados a Estados o movimientos políticos específicos. El presidente atribuyó el suceso a una combinación de factores, destacando el papel de mafias y comerciantes que, según indicó, aprovecharon y alimentaron la situación para su beneficio.
El jefe del Ejecutivo explicó que el detonante fue la difusión de información falsa tras una sentencia del Tribunal Supremo a principios de julio. Según su versión, la manipulación en redes sociales generó bulos sobre la apertura de la frontera y la imposibilidad de interceptar a los migrantes en el mar.
Sánchez insistió en que esta desinformación fue amplificada por diversos actores, aunque desvinculó a gobiernos extranjeros de la autoría directa de los hechos.
Respecto a la capacidad de respuesta, Sánchez defendió que los informes de seguridad previos fueron de carácter rutinario y no permitieron anticipar una llegada de la magnitud registrada. El presidente citó al Servicio Europeo de Acción Exterior para matizar que, si bien se detectó actividad de ecosistemas digitales rusos e israelíes, estos actuaron como amplificadores de la crisis y no como sus causantes originales.
Respuestas de la comunidad
Todavía nadie ha respondido con un artículo propio.
Inicia sesión para responder con tu propio artículo.
Comentarios (0)
Inicia sesión para comentar.