La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) reveló que, durante los dos minutos previos al aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Miami el pasado 6 de septiembre, uno de los pilotos del vuelo de carga de Amazon advirtió repetidamente sobre el exceso de velocidad de la aeronave. Según el informe, el otro tripulante no ofreció una respuesta verbal coherente ante estas alertas.

El Boeing 767, que cubría la ruta San Juan-Miami, realizó un aterrizaje irregular, intentó retomar el vuelo brevemente y terminó saliéndose de la pista. Tras abandonar la superficie pavimentada, la aeronave impactó contra varios vehículos en una zona aledaña. El choque provocó un incendio que requirió la intervención de cerca de 200 efectivos de bomberos y 60 vehículos de emergencia.

El incidente resultó en la muerte de cinco personas que se encontraban en los vehículos impactados. Además, los equipos de rescate trasladaron a tres personas en estado crítico a centros de traumatología y atendieron a otras dos en hospitales locales. Las autoridades confirmaron que fue necesario realizar labores técnicas complejas para extraer a las víctimas atrapadas bajo los restos del fuselaje y los autos.

Mike O’Donnell, exfuncionario de la Administración Federal de Aviación (FAA), señaló que existía margen de tiempo suficiente para reducir la velocidad o ejecutar una maniobra de aproximación frustrada. Mientras la investigación técnica continúa, Amazon ha manifestado su disposición para colaborar con las autoridades federales en el esclarecimiento de los hechos.

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