La administración municipal de Facatativá inició un esquema de racionamiento de agua por sectores debido a la drástica reducción en el volumen de sus embalses. Los registros muestran una caída desde el millón de metros cúbicos habitual hasta los 200.000 metros cúbicos actuales, una disminución atribuida a los efectos del fenómeno de El Niño.
Aunque reportes iniciales sugerían que la medida era una respuesta preventiva, la situación actual indica una escasez real en la capacidad de almacenamiento. Las autoridades locales analizan la declaratoria de alerta roja si las condiciones climáticas no mejoran y el consumo no se reduce en los próximos días.
Esta crisis afecta directamente a los habitantes de las zonas urbanas y rurales, quienes dependen de estas fuentes para el suministro diario. La falta de precipitaciones ha limitado la recarga de los embalses, dejando al sistema bajo una presión operativa que obliga a restringir el servicio de manera intermitente.
El equipo de verificación de InfoWeb advierte que, si bien algunos medios locales han señalado que la crisis se debe exclusivamente a la falta de lluvias, la gestión de la infraestructura hídrica municipal también presenta desafíos de mantenimiento que han exacerbado el impacto de la sequía.
¿Qué medidas adicionales tomará la alcaldía para garantizar el suministro básico a la población más vulnerable durante las próximas semanas?
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